Tendinitis rotuliana, de Aquiles, cintilla iliotibial, condropatia…¿Y si el problema es tu cadera?

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Más del 70% de las lesiones de los triatletas se dan durante la carrera a pie (Rendos 2013), siendo la rodilla el punto más débil con un mayor porcentaje de lesiones (Taunton 2002, Fredericson 2007). Pero en muchas ocasiones tenemos que irnos más allá de la rodilla para encontrar una de las causas más importantes de estas patologías.

Diversos estudios (Niemuth 2005, Finnoff 2011, Mucha 2017…) indican que los problemas en la rodilla van acompañados de una debilidad de la musculatura abductora de cadera (musculatura que separa la pierna de la línea media del cuerpo). ¿Y como se puede dar esta “carambola”? Encontraremos la respuesta en la biomecánica del sistema musculoesquelético.

El músculo glúteo medio es el principal abductor de cadera, y recibe ayuda del glúteo menor, del tensor de la fascia lata y del piriforme (piramidal). El glúteo mayor también juega un papel importante en la función de la cadera. Una correcta función de este grupo muscular juega un papel clave en el control motor de toda la extremidad inferior.

¿Pero cómo? Al contactar el pie en el suelo, durante el apoyo monopodal mientras corremos, se generan unos momentos de fuerza que llevan al fémur hacia a aducción (pierna hacia la línea media del cuerpo), y hacia la rotación interna (pie mira hacia adentro). Lo que se conoce como un “valgo dinámico medial de rodilla”. Este movimiento viene “frenado” por el grupo muscular antes mencionado, de manera que se genera un “control motor” necesario para que se mantenga el equilibrio de la extremidad inferior.  

Si falla la fuerza de uno o varios de los músculos antes mencionados, ese “freno controlador” desaparece, y se genera una disfunción en el movimiento en la pierna, un aumento del valgo dinámico medial de rodilla, que puede tener como consecuencia cualquiera de las patologías mencionadas en el título de este artículo.

¿Pero cómo? Al generarse esa disfunción, la rodilla y/o el complejo tobillo-pie no están actuando del modo más óptimo y eso puede llevar a que estructuras tendinosas, cartilaginosas o musculares, soporten tensiones excesivas y en direcciones inadecuadas, y se lesionen.

Resumamos la “carambola”: Si falla la fuerza de la musculatura de la cadera, puede variar el funcionamiento de toda la extremidad inferior y esto puede generar problemas en rodilla y pie. Con lo que a la hora de abordar el problema, es necesario valorar el estado de los músculos de la cadera. Un fisioterapeuta te ayudará a estudiar dicha disfunción y en caso de estar presente, te indicará de cuales son los ejercicios terapéuticos más adecuados según tu caso.

En un futuro artículo, mostraremos como podemos valorar dicha disfunción y que ejercicios podemos realizar para potenciar dicha musculatura y así atacar la raíz de nuestros problemas, o bien para realizar una buena prevención, que siempre es el mejor de los tratamientos

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Miki Martinez Nogales

Premià de Mar, 1981. Fisioterapeuta especializado en fisioterapia deportiva. Docente de punción seca. Triatleta popular. Tres pasiones: mi família, mi profesión y el deporte. "... whatever you do, you have to keep moving forward."