Sin excepción a la regla (o cómo afecta el ciclo menstrual al entrenamiento)

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Desde Triatletas en Red también nos gusta potenciar el lado femenino. En esta ocasión, os dejamos este artículo de la triatleta Judith Pérez sobre el ciclo menstrual. 

Del mismo modo que nuestro humor cambia en función del período del mes en el que nos encontremos (eso lo saben muy bien los hombres!), nuestro rendimiento deportivo también se ve afectado por el mismo motivo: los cambios hormonales. Es por eso que debemos tenerlo en cuenta a la hora de planificar nuestro entrenamiento o incluso, disputar una competición. Estos altibajos hormonales bien determinados, pueden ayudarnos a entrenar mejor y obtener buenos resultados.

Los estrógenos y la progesterona son las hormonas femeninas implicadas en el ciclo menstrual y provocan cambios en nuestro cuerpo al aumentar o disminuir en cantidad.

Durante fase post menstrual, los estrógenos se mantienen bajos, por lo que se favorece la utilización de energía rápida y percibimos un aumento de la velocidad. Es en esta fase cuando podemos aplicar cargas fuertes en nuestros entrenamientos. También podría ser el período óptimo para un buen resultado en la competición.

En la fase de ovulación, el nivel de estrógenos va aumentando gradualmente. Durante este tiempo, la energía se obtiene más fácilmente de las grasas. Es el momento de trabajar la resistencia, con cargas medias, que podremos mantener durante largos períodos de actividad.

En la fase post ovulatoria, las cargas de entrenamiento pueden ser máximas de nuevo, ya que la cantidad de estrógenos vuelve a descender, consumimos energía “rápida” y glucógeno muscular. Por otro lado, los niveles de progesterona comienzan a aumentar.

Durante la fase menstrual, las cargas de entrenamiento deben ser medias o bajas. La progesterona y los estrógenos aumentan. En esta fase, perdemos  alrededor de 18mg de hierro al día y, por lo tanto al disminuir la cantidad de hemoglobina (proteína que transporta el oxígeno en la sangre) también disminuye el transporte de oxígeno en nuestro cuerpo, fundamentalmente en los músculos. Además, se produce un aumento de la presión arterial,  de la temperatura corporal, y el sistema nervioso central se excita, lo que se manifiesta en forma de apatía e irritabilidad.

Teniendo en cuenta estos y otros factores propios de la morfología femenina, podemos concluir que es importante  conocer cómo responde cada mujer deportivamente en sus fases del ciclo menstrual, de cara a programar entrenamientos y competiciones minimizando las sensaciones negativas y priorizando los efectos beneficiosos del entrenamiento.

Judith Pérez Sansaloni

@_Icewoman_ blog de judith

 

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About Author

Judith Perez

Castelldefels, 1979. Maestra especialista en Educación Física. Triatleta popular, cerrando las clasificaciones. Mens sana in corpore sano.