7 claves para animar a tu triatleta de larga distancia

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Una prueba de larga distancia significa: pasión, esfuerzo, sufrimiento y horas. Muchas horas. Si tu pareja es un superhombre o una supermujer que se enfrenta a grandes metas, necesitas prepararte y llenarte de energía y comprensión. Eres parte de su gran objetivo, conviértete en su cómplice y lucha codo con codo con ella para llegar a esa ansiada finish line. Aquí 7 consejos para ser el mejor fan de tu pareja.

1) Sé honesto con tu pareja y contigo mismo sobre la carrera. Si crees que la prueba a la que tu pareja se va inscribir no es una buena idea, o simplemente crees que no podrás estar apoyándole lo suficiente, es mejor decírselo cuando estáis hablando de ello antes de que se apunte y haya gastado un dineral. Si crees que no podrás estar el día de la carrera, que no podrás ayudarle con las dietas y su rutina, háblalo. Si por el contrario crees que es una buenísima idea y que estarás a por todas animándole, aún mejor. Súbete al barco de la carrera con tu pareja, házselo saber, emociónate con tu triatleta y respáldale. Te lo agradecerá siempre.

2) Apoyar es mucho más que hacerlo solamente el día de la carrera. Evidentemente que tu triatleta querrá ver tu cara de felicidad, brillante y sonriente demostrándole tu orgullo por el esfuerzo que ha hecho en la línea de meta, pero el camino hasta llegar ahí es aún más importante. También nos necesitan cuando vienen de una tirada larga y están cansados, desmotivados y no pueden más. ¡Cuidado! ¡Los Ironman también tienen dudas! Seas también deportista y/o triatleta o no hayas movido un dedo en tu vida y no entiendas de que te está hablando, escúchale. A veces, solo necesitan alguien con quien comentar sus entrenamientos, sus sensaciones encima de la bicicleta, la agonía que le supone la salida al tirarse al agua en una prueba, que ya no parece natación si no lucha libre. ESCÚCHALE. Al apuntarse, si le diste tu apoyo, ambos tenéis un compromiso con la carrera. El suyo es mayor, pero tu también estás comprometida al evento y debes dedicarle tiempo.

3) Si también eres triatleta y/o deportista, únete a algún entrenamiento con tu pareja, aunque sea solo en una parte. Si eres mucho más lento, únete a tu triatleta en su recuperación o calentamiento, si eres más rápido hazle de liebre, y si lo tuyo no es correr acompáñale alguna vez en bicicleta o simplemente andando en la zona por donde está entrenando. El entrenamiento para la larga distancia, sea en triatlón, trail, maratón, ciclismo, exige mucho tiempo y algunas veces el sentimiento de soledad acecha. Pero cuando alguien a quien quieres y te quiere sabes que está ahí, a tu lado, te hace sentir acompañado en esa soledad y te hace que no decaigas y tires la toalla.

4) Esfuérzate para no hacer sentir culpable a tu pareja por las horas que está entrenando.  Suficientemente mal se siente tu triatleta por estar tanto tiempo fuera entrenando, se puede sentir raro, preocupado o incluso egoísta. Claro que le gustaría estar contigo en el sofá con una manta y no sufriendo el frío de la calle, machacándose los músculos y sudando a mares, pero tiene un reto y hay que entrenar para ello. Entiende que en el momento en que le diste tu apoyo para inscribirse, aceptaste todas las consecuencias. Además, tener al lado a tu pareja cuando te enfrentas a un calendario de entrenamiento masivo, ayuda y muchísimo.

5) Escucha. Insisto en este punto. Escucha. Tiene malos días, días en que se siente mal, en los que cree que no podrá, en los que tiene miedo, o por el contrario en los que se siente invencible. Es fácil darle una palmadita en el hombro y un abrazo y decirle: -¡Tranquilo, eres el mejor y va a salir bien, no te preocupes! ¡Evidentemente que se preocupa, lo que le viene encima es muy gordo! Lo que necesita es que le hagas sentir que dentro de lo que cabe lo entiendes, que estás con tu triatleta, que lo escuchas y buscas alguna solución conjunta. O incluso a veces tendrás que ir a buscar a ese amigo que también corre, o lo aprecia para que hablen. Cabe destacar que también quizá estés en el momento en que le digas, o busques a alguien que le diga: – Oye, estás apuntado a un Ironman en 3 semanas y lo máximo que has corrido son 10 kilómetros en todo un año. ¿Crees que es una buena idea? Si nadie es realista con tu triatleta, quizá tengas que ser tú mismo quien le diga que no lo es  porque no va preparado.

6) El día de la carrera además de animar, si quieres hacer fotos, actualizar sus redes sociales, o incluso hablar e informar a sus familiares y amigos de como va la prueba, sería genial. Cuando estás corriendo, no sabes muy bien que está pasando a tu alrededor, por lo que acabar y tener las fotografías, comentarios, mensajes te hace sentir importante y realizado y que se preocupan por ti. Haz sentir eso a tu triatleta. Además, las personas que también se preocupan por ella y que siguen sus hazañas, también agradecerán que hagas estos gestos.

7) Celébralo. Celebra las pequeñas cosas. Un buen entrenamiento, una serie a un ritmo perfecto, una buena transición, una buena tirada larga, y como no esa llegada a la finish line tan esperada. Tu triatleta lo ha hecho, su esfuerzo y sacrificio no habrán sido en vano y si le has apoyado en todo el camino te sentirás cómplice y es una enorme sensación para ambos. Incluso si no ha logrado llegar a meta, se habrá afrontado al camino que hay detrás y deberás hacerle sentir orgulloso igual. Serás la persona con la que lo quiera celebrar, porque has estado ahí. En las buenas y en las malas. Además, eres la única persona que sabe cómo le ha costado llegar hasta donde está y lo feliz que es en ese instante.

Fuente: filbottomedgirls

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About Author

Núria Guirado

Terrassa, 1992. Graduada en Periodismo por la UAB. Nado entre carreras, pedaleo buscando notícias y corro para contarlas. Apasionada y siempre intentando atrapar montañas.