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Cinco datos para entender la grandeza del Ironman de Lanzarote

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Lanzarote vive su semana más especial. Más de 1.500 triatletas de 40 países llegarán a la Isla para competir, con permiso de Hawaii, en la prueba más imponente del planeta Ironman. La carrera de Lanzarote es de sobra conocida pero hay algunos puntos que ensalzan la grandeza de esta prueba solo recomendada para hombres de hierro.

Club La Santa de Lanzarote

Para muchos considerado como el ‘Santigo Bernabeu’ del triatlón, este centro de deportes es el auténtico cerebro del Ironman de Lanzarote. Prepara y organiza la prueba desde 1992 aunque su origen data de 1968 cuando la entidad bancaria ‘La Caja de ahorros de Canarias’ construyó un resort al norte de la isla que no se terminó por la crisis y estuvo 10 años abandonado hasta que en 1983 el resort abrió sus puertas por primera vez como ‘La Santa Sport’. Ahora es punto de encuentro de multitud de triatletas para preparar temporadas y el sponsor principal del Ironman de Lanzarote y del Ironman 70.3.

Kenneth Gasque

Foto: Ironman / Diego Santamaría

Es el alma del Ironman y la persona que luchó cuando era un deporte minoritario para que la prueba llegara a la isla canaria tras ver sus similitudes con la que se celebraba en Hawaii y en la que participó en tres ocasiones. El organizador de otras pruebas como Ocean Lava o Wine Run y la Oceanlava preparó un informe y tras una primera negativa consiguió un sub-contrato con Roth donde le daban 50 y luego 60 plazas para que organizara un Ironman en Lanzarote. Tras ‘camelar’ a las autoridades de Lanzarote llevándoles a Hawai para lograr que vieran las ventajas para la isla y tras mucho insistir tomaban la salida 142 triatletas en el Ironman de Lanzarote en 1992.

Aún hoy en día, Kenneth Gasque, espera en la línea de meta junto al ganador de cada año al último de los participantes del Ironman, haya finalizado el tiempo oficial de la prueba o no, para colgarle sus medalla como finisher del Ironman de Lanzarote.

Extrema dureza

Foto: José Luis Hourcade

Muchos comparan al Ironman de Lanzarote con Hawaai, la meca de la larga distancia, pero lo cierto es que hay varios factores que les diferencian. El desnivel de Lanzarote es mayor con 2550 metros, los que ya solo por ese dato le coloca como una de las pruebas más duras del mundo. A eso le unimos un viento que en esas fechas se encuentra sobre los 11km/h y no deja de soplar y una temperatura de 22 grados convierte la isla una caldera en la que la hidratación y la nutrición se convierte en algo tan importante como dar pedales.

Participantes

Lanzarote infunde respeto y no es uno de los Ironman con más participación del circuito pero sí se caracteriza por la calidad de sus participantes. La cifra de participantes ha ido aumentando desde 1992 hasta estabilizarse por encima de los 1.500 participantes y finalizan la prueba más del 87,55 participantes de media. Curiosamente el año que menos porcentaje de finishers cruzaron la meta fue en su estreno con el 78% mientras que en el año 2000, terminaron la prueba el 98,89% de los participantes, 533 de 539 triatletas. Además de su dureza, hay muchos motivos para participar.

Una prueba con acento foráneo:

Jesse Thomas Ironman de Lanzarote

Jesse Thomas, ganador en 2016. Foto: Ironman / Diego Santamaría

Solo 4 españoles han ganado la gran prueba Ironman en España y para encontrar el primero, en este caso la primera, hay que remontarse a 2002 y 2003 en el que Maribel Blanco logró la primera victoria española en una prueba Ironman. Eneko Llanos también ganó la prueba por dos veces, en 2007 y 2010, mientras que Victor del Corral fue el último en 2012 en obtener la victoria.

La dureza de la prueba se pudo apreciar en el 25 aniversario en el que el todopoderoso Jan Frodeno o Iván Raña acudieron buscando la victoria y fue el americano Jesse Thomas el que cruzó primero la meta en Puerto del Carmen.

 

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About Author

Alberto Soler

Madrid 1982. Empecé INEF y terminé periodismo. Ahora deportista popular por no decir globero. Cuando empecé esta aventura apenas había nadado en mi vida, no tenía bicicleta y no había corrido más de 10K... Ahora sueño con el Ironman de Lanzarote.