Las relaciones sentimentales y el triatlón. Una compleja ecuación

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“Si aún estás casado es porque no entrenas lo suficiente” o “Mi vecina se ha separado porque su pareja dice que sólo dedica tiempo al triatlón”. ¿Te suena? Decir que una relación se ha acabado debido al deporte puede ser precipitado, seguramente sea la punta del iceberg. Analizar todo lo que lleva una relación a romperse es realmente complejo pero nuestra especialista Raquel del Águila trata este interesante tema sobre las relaciones y el triatlón.

Muchas separaciones se achacan a la obsesión por el entreno, es decir, cada vez se pasa más horas entrenando, se resta tiempo y espacios dedicados a la pareja, el tema de conversación se focaliza siempre en los entrenos-competiciones-materiales, importantes gastos, disminución de la vida sexual debido al agotamiento… Seguro que sabes de qué hablo.

No siempre el apoyo es tan incondicional

Parejas donde ambos son triatletas o se practican deportes distintos, parejas en las que uno practica deporte y el otro no desde su inicio, o parejas en las que uno empieza repentinamente su pasión deportiva. Cada caso es un mundo, pero aquí te dejo algunos elementos comunes a tener en cuenta:

  • ¿Qué significado le das a la relación? ¿Yo y alguien que me acompaña? ¿Nosotros? ¿…? Responder a estas preguntas te dará respuesta a lo que puedes esperar de una relación.
  • Apoyo: Recibir apoyo es importante, tanto para el que practica deporte como para el que no. La falta de apoyo te puede
    hacer pensar que algo no funcionará… Para obtener este apoyo, asegúrate que en la planificación de tu objetivo has contemplado a quien tienes al lado y le has hecho saber la importancia que tiene para ti. Dejar de atender asuntos de tu pareja, al darle una prioridad excesiva a lo que estás haciendo, es retirarle el apoyo y ¿quién dice que tus proyectos son más importante que los suyos?
  • Respeto: Respetar a la persona que tienes al lado también significa respetar tanto los espacios individuales como los compromisos comunes. Sea o no sea para el triatlón, pacta unos espacios para el disfrute particular de cada uno y valora lo que tu pareja hace. Es también una cuestión de humildad y te repetiría la misma pregunta, lo que tú haces no es mejor que lo que hace el otro.
  • Límites: Cuidado con la obsesión por el triatlón. Todo es cuestión de comunicación, qué nos parece normal- excepciones-qué estamos dispuestos a aceptar etc. Hay tiempo y economía para todo o no, lo que está claro es que todo son prioridades. ¿Qué límites contemplamos? ¿Hasta dónde, cuándo, cuánto? Hablar, hablar, hablar…
  • Autoconfianza y seguridad: Por otro lado, cuidado con las actitudes posesivas. Como decía anteriormente, es importante respetar espacios individuales así como delimitarlos. Saber hacer cosas por separado, aceptar que compartirá tiempo y cosas en común con otras personas, quizás incluso más que contigo, puede atraer a los celos. Potencia la seguridad y confianza en ti mismo, valora lo que aportas a la relación.
  • Actividades comunes: Tener actividades e inquietudes en común es también un punto clave. Hay muchas cosas que pueden compartirse, otras aficiones, objetivos, ideales, etc. No olvides este importante espacio en tu relación, grande o pequeño, pero en el que haya acuerdo y total disfrute.

Para poder superar esta y otras tantas dificultades, la ayuda de un experto va a ser de mucha utilidad. Puedes aprovechar la experiencia de Raquel visitando su web. Nadie mejor que una triatleta para entender a un triatleta ¿Verdad?

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About Author

Raquel del Águila

Raquel del Águila, 1986. Licenciada en psicología por la UAB y coach especializada en deporte. Monitora deportiva y triatleta de media y larga distancia.