Zurich Maratón Sevilla desde el dorsal: “Benditos malditos 42km”

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A veces el orden de los factores no afectan al resultado, otras veces sí…. Ya pensando en esta crónica de la Maratón de Sevilla antes de correr, había ideado el título, pero realmente no sabía en qué orden situar las palabras.

Como yo siempre comento con los compañeros, la Maratón siempre te pone en tu sitio, no suelen haber grandes sorpresas, son más habituales las decepciones que las alegrías, pero es que esta distancia tiene algo que la hace especial.

IMG – vamosacorrer

El año pasado decidí hacer una gran apuesta por esta maratón de Sevilla, venir a buscar una gran marca. Me habían hablado estupendamente de Sevilla y de esta carrera. Sin lugar a duda, las referencias estuvieron a la altura. Ya por esas épocas nos movíamos en unos tiempos bastante exigentes para cualquier aficionado como yo, pero decidí dar un saltito para adelante en lo que se refiere a la mejora de mi condición física y me plantee un objetivo, muy exigente a primera vista. Después de formarme y diseñar el plan para conseguir los objetivos marcados, ya me di cuenta de que iba a ser duro cumplir con ello, pero la motivación estaba allí y tenía muchas ganas de superar mis marcas anteriores. El salto de calidad, básicamente fue, acumular muchos más kilómetros y horas de entrenamiento a lo que venía haciendo los años anteriores, que era básicamente lo que hacía difícil cumplir con el plan. Aún así, conseguí el objetivo, estableciendo un crono de 2 horas y 37 minutos, con lo que las expectativas del plan se habían cumplido mayormente con éxito.

Así llegamos a esta nueva temporada, y me planteé cuál podría ser el próximo reto. No tardé en decidir volver a correr la Zurich Maratón de Sevilla gracias a sus claves del éxito. En un primer momento, solo de pensar en repetir el entrenamiento brutal del año anterior, ya me producía algún que otro escalofrío, porque a veces, no saber lo que te espera, hace que vayas entrenando y al mejorar sigues a ello, pero esta vez sabía exactamente a lo que me exponía de nuevo y tuve ciertas inquietudes. Bueno, finalmente decidí volverme a someter al exigente plan de entreno, esta vez con algún retoque, para así ajustar algunas piezas que no habían acabado de encajar el año anterior. El plan empezó hace casi 5 meses, tenía bastante tiempo para prepararme, aunque es verdad que venía con una forma física bastante mala después del verano. Después de unos primeros meses duros, recuperando la forma y un mes de diciembre lleno de compromisos laborales que me impidieron cumplir bastante con el plan, llegó el mes de enero y con el descenso de esos compromisos, pude acabar con bastantes buenas sensaciones después de realizar los tests pertinentes. Ya creía que lo tenía todo bien encarado, y llegamos al ‘mes horribilis’ de febrero. Una gripe me dejó KO durante 2 semanas solo cuando quedaban 4 para la gran cita. Pasadas esas 2 semanas de bastante frustración, solo me quedaron 2 semanas para poder al menos recuperar algo de las sensaciones buenas con las que acabé en enero….Bien bien, no llegó a ser así, pero al menos, mi cuerpo estaba totalmente recuperado. De ahí venía toda mi incertidumbre a la hora de plantearme la maratón.

Llegamos pues a la línea de salida y con el dorsal puesto, decidí ir por sensaciones al principio, para ver cómo me encontraba y establecer el objetivo durante la carrera. Como siempre, la salida de la carrera, con la sensación de correr casi en cuesta abajo (por eso dicen que es el maratón más llano de Europa) me dio ese plus de confianza que necesitaba para poder mirar de hacer una buena marca. Llevaba un ritmo bastante alto, incluso mejor que la media final del año pasado, así que me animé a seguir de esa manera. Me juntaba con los grupitos de 5 o 6 corredores que se iban formando, hasta que alguno se decidía ir a por el siguiente, con lo que yo me animaba también. Hasta por un momento pensé en que el orden del título sería diferente: Maldito Benditos 42km. Pero bueno, nada más allá de la realidad… todo esfuerzo se paga y aún más si no estás preparado al 100% y lo que estás corriendo es una maratón. En el kilómetro 26 ya hubo un primer bajón físico….Era incluso antes de lo que se conoce como el terrible muro que se produce entre el km 30 y el 32…Pensé entonces, ¡¡pues no te queda nada para sufrir, chaval!!. Por suerte para mí, y para muchos corredores, es que la gente de Sevilla, se vuelca totalmente en la carrera, y sin dejar de animar, nosotros mirábamos de dar lo mejor de nosotros mismos. El punto culminante fue en la plaza España (hacer esa rotonda con ese majestuoso edificio de fondo, es una sensación increíble), seguidamente nos adentramos por las calles más céntricas de Sevilla. Allí los corredores nos sentimos como Indurain subiendo el Tourmalet, gente haciéndote el pasillo por donde solo pasan 2 personas y animando de lo lindo. ¡Solo de recordarlo se me pone la piel de gallina!

Saliendo ya del centro y de la parte más bonita del recorrido, ya encaramos sobre el km 39 el recorrido hacia la Isla de la cartuja, en la que sólo anhelas llegar al Estadio Olímpico, ahí los últimos 3 kilómetros se convierten en un infierno. Finalmente y ya entrando en el estadio Olímpico roto, aún me tocó hacer un último apretón para poder bajar del objetivo mínimo que me había establecido que era bajar de 2h 45 minutos haciendo una marca de 2h 44 minutos y 55 segundos.

Supongo que esta es una buena marca, de hecho recibí muchas felicitaciones por ello, es verdad que no es la marca que busqué justo al iniciar el periodo de entrenamiento, pero la verdad y viendo cómo fueron las últimas semanas, ya puedo estar contento.

Estoy seguro que volveré a correr esta magnífica Maratón, y como no seguiré en el empeño de seguir disfrutando de esta Maldita Bendita distancia de 42km que me tiene totalmente enganchado.

Para acabar, agradecer a la organización, a los voluntarios y a la gente de Sevilla, por el enorme apoyo y el trato exquisito que dan a los corredores y que nos ayudan en los peores momentos a superar todas las adversidades.

Y como no, a toda la familia del Norte y del Sur, por estar allí siempre, apoyándonos para que cumplamos nuestros sueños, restando horas de tiempo para estar juntos y acompañándonos en cada desplazamiento. Sobre todo a ellos: muchas gracias!!!

Fotos : vamosacorrer.com

2XU

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About Author

Dani Calvo

Barcelona 1981. Técnico en Emergencias y Entrenador Personal. Apasionado del Run y el Trail Running de larga distancia. Triatleta Popular. "Todo es posible con esfuerzo y sacrificio"