Conceptos clave para mejorar tu estilo de natación

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Hay diferentes aspectos técnicos en natación sobre los que se pueden trabajar para mejorar tu estilo de natación. Nadar a mayor  velocidad pero con un gasto menor de energía.

Este aspecto es fundamental para conseguir un nado eficiente, tener el cuerpo en la mejor posición para reducir la resistencia y poder aprovechar la fuerza muscular disponible. Mantén el cuerpo recto y lo más largo posible, paralelo y lo más arriba posible en la superficie del agua, mientras nadas.
Revisa lo que estás viendo. Mientras nadas deberías estar mirando al fondo de la piscina. Para respirar la cabeza debería ir en línea con el resto del cuerpo, aprovechando la rotación para respirar. Si levantas la cabeza para respirar las piernas se irán directamente hacia el fondo de la piscina y perderás la posición horizontal, paralela a la superficie del agua. La parte de arriba de la cabeza siempre debe apuntar hacia tu destino. Revisa la posición de tu cuerpo mientras nadas.

Agarre.

Necesitas “agarrar” o “coger” el agua para poder transmitir la fuerza muscular y avanzar, lo que se denomina un buen agarre. Para ello necesitas colocar la mano y el antebrazo de la mejor manera posible. Pensar sólo en la mano a la hora de coger agua es perder gran parte del agarre. Piensa siempre en tu mano y tu antebrazo.
Imagina que estás subiendo y bajando sobre una pared mientras haces el agarre, con el borde de la pared a la altura de tu codo. Las puntas de los dedos deben apuntar siempre hacia el fondo de la piscina. Apunta tu codo hacia arriba o hacia el costado. Piensa en la parte de tu brazo que va desde el codo, por la muñeca y hasta la punta de los dedos como si fuera una única y larga pala.

Propulsión

Debes propulsarte en el agua con el grupo muscular mayor disponible. Para la mayoría de nadadores esto significa los músculos del pecho y la espalda, no así los hombros ni brazos. Mientras presionas en el agua los músculos del pecho y la espalda tiran de tu brazo desde delante tuyo hacia atrás y debajo del pecho, pero siempre pudiendo mantener la punta de los dedos hacia abajo y el codo alto, manteniendo una buena posición de agarre. Imagínate primero agarrando el agua y después presionando sobre ella. Siente tu cuerpo moviéndose hacia adelante por delante de tu brazo mientras presionas en el agua.

Rotación.

Para una completa aplicación de la posición del cuerpo, tu agarre y tu propulsión debes añadir cierta rotación al tronco. Tu cuerpo debería rotar a lo largo de un eje definido por una línea que va desde la parte de arriba de la cabeza, a través del cuello, espalda y piernas. Tu cuerpo debe rotar como una unidad única, desde el hombro a la cadera, alineados el uno con el otro (tendrás que utilizar tus músculos del tronco para mantener todo unido).
Después de iniciado el agarre te dispones a tirar. A medida que tiras debes girar también el cuerpo, de manera que el costado que estaba dentro del agua ahora quede fuera y al mismo tiempo deslizando y alargando el brazo que queda por delante, manteniendo esa posición sin iniciar el agarre aún.
Imagina una cadena que va desde la cadera hacia la palma. Mueve la cadera para iniciar el agarre, tirando de esa cadena cuando la cadera comienza a rotar, pasando de su posición más profunda a una posición más superficial.

Trabajando estos aspectos rápidamente estarás en el camino de un nado más eficiente. Aunque la mejor manera de perfeccionar es mediante la práctica, aquí os dejo un vídeo de Grant Hackett, nadador fondista australiano con una técnica casi perfecta. Fijate bien en cómo coloca el codo bien alto para el agarre, formando una única unidad entre la mano y el antebrazo. También como tiene el cuerpo rotado en el momento de tirar con el brazo hacia atrás.

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Proyecto informativo y formativo del diario SPORT realizado por y para el triatleta popular. Especial atención al triatlón, swim, ciclismo y travesías