Simula las aguas abiertas en tus entrenos de piscina

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Como triatleta, eres nadador de aguas abiertas. Para ello, se debe entrenar específicamente en el mar o en el lago. Pero una parte esencial está en el trabajo semanal en la piscina. Las habilidades concretas de la natación de aguas abiertas también se pueden simular en las piscinas si no se dispone de los lugares reales de las pruebas.

Combinar las sesiones de técnica con este tipo de entrenos puede servir para romper la monotonía y, además, es productivo y divertido ¿no crees? Prueba estos ejercicios en la piscina si quieres mejorar en el segmento de natación el día D:

  • Da un giro o cambio de sentido durante el nado, en medio de la piscina, y continúa nadando. A continuación, recupere la cadencia y la fuerza con la que se estaba nadando. Este ejercicio ayudará a mejorar los cambios de velocidad y a aprender a controlar el cuerpo en tales situaciones. Asimismo, se entrenarán también las salidas y las llegadas.

  • Nadar cerca de las corcheras del carril o de la pared es una de las formas para acostumbrar el cuerpo a nadar sin demasiado espacio. El objetivo es ganar comodidad durante el nado, ya que esta situación simula los momentos iniciales, en los que se aglomeran los triatletas y falta espacio para nadar.
  • Practica la técnica a modo de delfín, para replicar el zambullido de la salidas. Se trabaja también la propia confianza en estos momentos, ya que puede ser que las olas impidan una entrada sencilla y sin turbulencias.
  • Uno de los aspectos a trabajar es la mirada al frente, guía esencial para la natación en aguas abiertas. Hacerlo de 2 a 3 veces por piscina ayudará a integrar la mecánica durante la carrera. Ésta es la única forma de orientarse a mar abierto, así que se debe practicar para que el nado a mar abierto sea cómodo y efectivo.
  • Para convertir el entrenamiento en un ambiente más real o parecido al día D, avisa a 4 o 5 amigos o compañeros para hacerlo juntos. De esta forma se consigue un entrenamiento divertido, a la par que funcional de cara al próximo triatlón.
  • Convierte la piscina en aguas abiertas. En la medida de lo posible, si te lo permiten,  intenta sacar algunas corcheras de la piscina para crear un ambiente similar al del mar, sin obstáculos. Esto permite la libertad de nadar bucles continuos, así como para la práctica boya se convierte en la piscina. Cuánto más espacio se disponga mejor, ya que la idea es permitir el nado en forma circular y realizar ejercicios como los giros a boya. Si entrenas solo será más complicado poder disponer de la piscina, pero si nadas en un grupo/equipo puede ser un buen ejercicio a trabajar.
  • Swim snake es un ejercicio que exige a los triatletas aprender a ir a pies y a adelantar a otros triatletas mientras se está nadando. Ejemplificándolo: se forma una línea de tres nadadores, que van a nadar en fila, uno detrás de otro a ritmo cómodo. El nadador ubicado en la parte posterior deberá ir adelantando para colocarse hasta la primera posición delantera. Y así continuamente, a modo de bucle.
  • Otra de las recomendaciones es nadar 3 o 4 personas en un mismo carril y a la vez. Trabajar este aspecto inculca comodidad y confianza al nadar en un grupo y con poco espacio para uno mismo.
  • La práctica de la orientación en aguas abiertas es más que recomendable. Si además se puede disponer de un entrenador o una persona que esté fuera del agua más que mejor. Un ejercicio para trabajar este aspecto puede ser: cada 3 o 4 brazadas incorpora una respiración en la que se mire al frente. La persona estará en el extremo hacia donde nadamos y moverá una silla o algún otro objeto, al que se debe seguir. Si lo mueve varias veces será necesario redirigir en parte el trazado del nado y mantenerse alerta, en lugar de seguir a pies sin fijarse en qué rumbo o dirección nadas.

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About Author

Laura Jimenez

Pineda de Mar, 1992. Graduada en Periodismo por la UAB y alumna Máster en Medios, Comunicación y Cultura, por la UAB. De nadadora a triatleta.