Miquel Blanchart: “Dos días antes del Ironman de Lanzarote estaba enfermo y destemplado”

0
Entrega, esfuerzo, lucha y superación. Estas son las palabras que definen a Miquel Blanchart. El triatleta de Sabadell logró este domingo una excelente segunda posición en el durísimo Ironman de Lanzarote después de remontar trece posiciones en la carrera a pie. Lo que pocos sabían es cómo se encontraba dos días antes de la carrera. Blanchart sigue así con el sueño de lograr la clasificación para la meca del triatlón en octubre: Kona.

Segundo puesto en Lanzarote. ¿Cómo se siente?

Muy contento. Lograr una segunda posición en el Ironman Lanzarote es un éxito total. Y más con las circunstancias previas que sufrí.

¿Qué le pasó?

Dos días antes estaba enfermo. Me dolía la garganta y los ganglios. Pasé muy malas noches. Llamé al médico, el Dr. Brotons, un día antes de la carrera y me aconsejó que me tomara un antibiótico para que no fuera a más. No quería que me perjudicara en competición pero ya me levanté que no las tenía todas conmigo.

¿Por?

Para ir a un Ironman y más al de Lanzarote, tienes que ir al cien por cien. Estaba destemplado y cuando calentaba antes de entrar al agua ya sabía que iba a ser un día duro. Si ya de por si es difícil, lo iba a ser más. Y efectivamente así fue desde el principio.

Cuénteme. ¿Cómo fue la carrera?

Aguanté en el primer grupo hasta la primera boya. Pero a partir de ahí se empezó a abrir un agujero en el grupo porque yo me descolgué. Me quedé cortado y llegué a tierra perdiendo casi tres minutos y me alejaba de la cabeza de bicicleta. Aún y así afronté el tramo de ciclismo sabiendo que el Ironman de Lanzarote es una prueba de nueve horas y en nueve horas puede pasar de todo.

Fui pasando poco a poco a diversos triatletas pero en el kilómetro cuarenta me adelantaron un grupo de once triatletas de forma insultante. Me pasaron como si yo fuera un dominguero, de una forma que me hizo darme cuenta rápidamente que los demás triatletas estaban muy fuertes compitiendo. Al cabo de unos kilómetros logré volver a verlos. Iba mal psicológicamente pero seguía manteniendo mi ritmo y fui recuperando alguna posición. Los últimos treinta kilómetros fueron un infierno. Tenía ganas de ponerme en vertical y empezar a correr.

Ahí empezó su remontada.

Llegué a la T2 en decimoquinta posición perdiendo cerca de diez y ocho minutos con cabeza de carrera. Pero como que mi fuerte es la carrera a pie, ya desde la salida me dije a mi mismo que tenía que correr en dos horas y cuarenta y cinco minutos. Además, era fundamental comer y beber mucho para evitar la deshidratación. Corriendo de forma normal tenía que ganar alguna posición. Cada vez que pasaba un rival me iba animando y en el kilómetro diecisiete ya corría en cuarta posición.

Ganó once puestos en una hora.

Eso me animó mucho, porque quedaba más de media maratón y a la que me cruzaba con los rivales en los cambios de sentido veía que yo iba con un ritmo bastante más elevado. Me veía con opciones de podio. En los últimos cinco kilómetros conseguí la segunda posición. Iba súper contento. Entre a meta pensando “Miquel, hoy sí que te lo has currado”.

¿Salva el inicio de temporada que hizo en el Ironman de Sudáfrica?

No ha sido de mis mejores carreras ni mucho menos. Es más, la de Lanzarote ha sido otra gran prueba que no me ha ido bien a nivel de sensaciones. Este año estoy entrenando muy bien pero sufriendo más de la cuenta en competición. Las carreras no me acaban de salir. Pero la grandeza que tiene este deporte, la larga distancia, es que en el arranque de una prueba puedes ir mal, pero que durante la misma todo puede cambiar y puedes acabar haciendo un mejor resultado. Pienso que la clave es esperar tu turno y como en Lanzarote, la prueba ha puesto a cada uno en su sitio. Espero poder disfrutar pronto de una prueba con un buen nivel de sensaciones. Entonces ya estaré satisfecho.

¿Cambia algo en la temporada después de este buen resultado?

No. La temporada sigue igual, con el objetivo de ir a Hawái. Ahora me colocaré con algo más de dos mil puntos y por lo tanto me faltan unos mil seiscientos. La próxima cita es en Frankfurt y espero que allí me salga la carrera de mi vida. Quiero intentar hacer un top10 para poder estar en el camino hacia Hawái.

¿Tres Ironmans en tan poco tiempo no le sería perjudicial?

Sí, lo sé. Yo sé que me estoy tirando tierra encima y sé que no es la manera. No se pueden hacer tantos Ironmans en un año, soy consciente. Yo me harto de predicar esto cuando la gente me pide consejo. Pero se ha dado esta situación y mi ilusión es ir a Hawái, porque cuando vas allí, los puntos actuales se dividen entre dos para la próxima temporada. Así arrancas la temporada con un poco de puntuación que viene muy bien porque te facilita la clasificación para la siguiente temporada. Y siendo en octubre, llegaré recuperado a Hawái.

Recuperado y con mucho apoyo.

Pues sí. Me han ayudado mucho. Sobre todo en SBR con la iniciativa de las camisetas ‘Road to Kona’. Ellos costearon la confección de las camisetas y serán 300 camisetas cuyos beneficios irán destinados íntegramente al camino hacia Kona. Estoy muy agradecido.

@PabloBoschG

Foto: triatlonchannel.com

Comentarios

comentarios

Share.

About Author

Pablo Bosch

Barcelona, 1993. Redactor. Triatleta amateur y apasionado de la bicicleta. Siempre comunicando. "La excelencia en la gestión empieza por la del propio tiempo".